Historia Ekonomiko tartea Faktoria Magazinean (Euskadi Irratia)

2019/2020 ikasturtean, hilean birritan, Euskadi Irratiko Faktoria Magazinean Historia Ekonomikoaren azterketak egiten izan nintzen.

Landutako gaiak hurrengoak dira:

  • 2019/09/19. Langile borroken historia
  • 2019/10/03. Zergak Europan.
  • 2019/10/17. Ekonomia Nobel sariak.
  • 2019/10/31. San Frantzisko eta Bilbo Zaharra.
  • 2019/11/14. Alokairuak.
  • 2019/11/28. Ekonomia eta Euskara.
  • 2019/12/12. Pentsio sistema.
  • 2019/12/26. Aurrezki klutxak eta finantza sistema.
  • 2020/01/09. Hogeiko hamarkada zoroak.
  • 2020/01/23. 4 eguneko lan astea
  • 2020/02/06. Nekazaritza sektorea Euskal Herrian.
  • 2020/02/20. Inbertsio funtsak.
  • 2020/03/05. Txina eta merkataritza gerrak.
  • 2020/03/19. Gaixotasunak eta garapena.
  • 2020/04/02. Europar Batasunaren historia.
  • 2020/04/16. Merkataritza txikia.
  • 2020/04/30. Oinarrizko langileak.
  • 2020/05/14. Mundu diru sistema
  • 2020/05/28. Noizko dira lehenengo kaleratzeak.

Saioak hurrengo estekan entzungai daude: https://archive.org/details/FaktoriaHistoria

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18 años de lucha y un trabajo que solo acabará con el fin del Capitalismo

Al Fascismo no se le discute, se le destruye”. Buenaventura Durruti en Solidaridad Obrera, 12 de septiembre de 1936.

Cuando alguien denuncia actos fascistas, siempre surgen voces que señalan la inexactitud del término, que no hay que llamar a todo fascismo. Por otro lado, tenemos a medios de comunicación pertenecientes a grandes empresas y a gobiernos, en los que sin vergüenza alguna se normalizan argumentos fascistas todos los días. Nuevos “enfant terribles” en prensa que nos intentan colar como izquierdistas, cuando son más cercanas a las ideas falangistas. Redes sociales que radicalizan hacia la extrema derecha a miles de personas. Y buenistas que, enarbolando la bandera de la libertad de expresión, se niegan a censurar discursos y actos fascistas. Eso sí, declararse antifascista parece ser de intransigentes y radicales extremos. Ese es el contexto en el que el movimiento antifascista actual se mueve.

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Ley Mordaza, 7 años sin ser derogada

Publicado originalmente por Sare Antifaxista el 5 de julio

El 1 de julio de 2015 entró en vigor la Ley Orgánica 4/2015, conocida popularmente como Ley Mordaza. Casi todos los partidos de la oposición se opusieron a tal medida, recurrieron al Tribunal Constitucional, y en el caso del Ayuntamiento de Bilbao, su Pleno, con la sola excepción del PP, rechazó la misma[1]. El mismo PSOE hablaba de “una vuelta al Estado policial” que tenía como objetivo “sancionar al disidente, al que protesta[2]; hasta comenzaron una campaña llamada #Desamordazado[3], de cara a las elecciones de 2015. En mayo de 2016, la mayoría en el Parlamento Vasco (incluido el PNV) se comprometió a no aplicar la Ley Mordaza[4]. Si atendemos a lo que dicen los programas electorales, en 2019[5] los dos socios del gobierno del Reino de España se comprometieron a derogar esa ley. Es evidente que todo los partidos representados en el parlamento español y vasco, exceptuando a las fuerzas neofranquistas y liberales españoles de postín en vías de extinción, se han posicionado en contra y han prometido su derogación. Pero 7 años más tarde, todavía sigue vigente.

Según Datadista, entre 2015 y 2020 se tramitaron 1.385.659 sanciones y las multas fueron de 816 millones de euros[6]. El 21% de las multas castigaron la “desobediencia o resistencia a la autoridad”, y el 7% por faltas de respeto a los agentes de las fuerzas de seguridad[7]. Expertos de la ONU señalaron sobre los riesgos de generar una restricción desproporcionada a los derechos de libertad de reunión, expresión e información[8], y organizaciones nada radicales como Amnistía Internacional han denunciado su uso para desmovilizar a organizaciones, activistas, periodistas y ciudadanía en general, siendo más complicado salir a la calle y reclamar derechos[9]. La estrategia les es útil: aplicar una medida represiva para infundir miedo y “autocensura”; si luego un juez le quita la razón a la Administración, no pasa nada, porque habrá pasado tiempo[10], con personas de carne y hueso esperando a que un juez resuelva el proceso, dedicando dinero y salud mental. Todas las que militamos en el ámbito sindical, social o político sabemos qué es que un policía se invente una falsa acusación contra ti, ya que con esta ley, les sale prácticamente a coste cero. Lo saben y lo aplican.

Es por ello que la derogación de esta ley es absolutamente necesaria. Dejando de lado los montajes policiales, que son un caso aparte, ya existe arbitrariedad por las administraciones y los diferentes cuerpos policiales a la hora de tomar medidas represivas contra los movimientos populares y los conflictos sindicales. Con esta ley, además, tienen carta blanca.

Aún con todas estas razones y argumentos, a día de hoy no se ha derogado. Una cosa es que, por cuestiones ideológicas, yo sea escéptico de la política parlamentaria y de lo que digan políticas profesionales bien pagadas. Pero otra es tomarnos por tontas. El papel del PNV siempre ha sido claro, marketing y luego leña, con 45.000 sanciones en la CAPV[11]. Del PSOE qué se puede decir, el partido de la Ley Corcuera y patada en la puerta[12]. Sin embargo, hay otro socio de gobierno en Madrid que también había exigido su derogación por activa y por pasiva, y que lo firmó con su socio de gobierno[13]. Es el partido de Schrödinger, que está a la vez en el gobierno y, cuando no le interesa, parece que está fuera de él. En noviembre de 2021 ministras de Unidas Podemos se jactaban del acuerdo de derogación de la Ley Mordaza[14], sin embargo, a comienzos de año ya se hablaba de “modificación”, que no “derogación”[15]; y a inicios de junio ya el PSOE se estaba resistiendo a limitar la arbitrariedad policial[16]. Vamos, que no se va a derogar y van a hacer otro pastiche como se hizo con la reforma laboral. Mientras, los diferentes cuerpos policiales siguen aplicando esta ley. Contra las de siempre, por supuesto.

No sé si es mucho pedir una pizca de honestidad a un político o política profesional. Algo del estilo “vamos, que os dijimos que íbamos a derogar, pero no va a poder ser, quizás en la próxima, ahora haremos un apaño”. Pero que no nos intenten engañar vendiéndonos la moto como se hizo con la reforma laboral de 2021, con momentos vergonzantes como los de “técnicamente no se puede derogar”[17], cuando días antes la misma persona dijo que se iba a derogar[18]. Ese es el nivel de coherencia: sonrisas, buen rollo y donde dije digo, digo Diego. Y como me señaló una compañera de militancia, “tragar sapos”, que el gobierno más progresista de la historia no se mantiene solo.

No van a derogar la Ley Mordaza, digan lo que digan. La maquillarán, en todo caso. Y la derecha, cuando vuelva al gobierno del Reino, la tendrá disponible desde el inicio. El proceso gradual de ultraderechización se lleva dando años, al no haber purgado el franquismo, sigue la tendencia general de Europa. No son capaces de detener la concentración de poder y medidas represivas que tienen como objetivo la supervivencia del Estado Español, en contra de la clase trabajadora, pese a ser gobierno. Y son responsables, que ocupan carteras ministeriales.

Es otro ejemplo más de los límites reales de la participación en la política parlamentaria, como lo fue el caso de Syriza con la gestión del OXI en el referéndum de 2015[19]. Ante esta política incapaz de lograr una transformación real y profunda de las condiciones de vida, y abocada a la cooptación por el sistema, hemos de confrontar la política prefigurativa, la que se organiza conscientemente asemejándose al mundo que queremos crear. Mientras la apuesta sea la política del primer tipo, padeceremos “leyes mordaza” para rato.

Fuente de la imagen: Público

Notas

[1] https://www.deia.eus/politica/2015/01/30/ayuntamiento-bilbao-rechaza-excepcion-pp-5158552.amp.html

[2] https://www.psoe.es/participa/no-a-la-ley-mordaza/motivos-para-decir-no-a-la-ley-mordaza/

[3] https://www.psoe.es/municipales-autonomicas/gobernar-para-la-mayoria/difunde-el-proyecto-desamordazando/

[4] https://www.diagonalperiodico.net/libertades/30819-significa-no-aplicar-la-ley-mordaza.html

[5] https://www.publico.es/politica/elecciones-10-n-futuro-ley-mordaza-quedan-derechos-ciudadanos-programas-electorales.html

[6] https://www.datadista.com/transparencia/radiografia-en-datos-de-la-aplicacion-de-la-ley-mordaza/

[7] https://www.newtral.es/multas-ley-mordaza-ministerio-interior-balance/20211108/

[8] https://www.berria.eus/paperekoa/1753/005/001/2015-02-24/nbe_funtsezko_eskubideak_urratu_ditzakete_madrilen_lege_proiektuek.htm

[9] https://www.es.amnesty.org/en-que-estamos/campanas/ley-mordaza-feb22/

[10] https://www.argia.eus/albistea/epaile-batek-adierazpen-askatasuna-mozal-legearen-gainetik-jarri-eta-kemeko-ekintzaile-bat-absolbitu-du

[11] https://www.naiz.eus/es/hemeroteca/gara/editions/2022-02-18/hemeroteca_articles/pnv-y-pse-votan-en-contra-de-lo-que-aprobaron-en-2016-sobre-la-ley-mordaza

[12] https://elpais.com/diario/1993/11/18/portada/753577201_850215.html

[13] https://www.europapress.es/epsocial/migracion/noticia-unidas-podemos-psoe-cierran-acuerdo-derogar-ley-mordaza-sacan-texto-devoluciones-caliente-20211104114538.html

[14] https://www.europapress.es/nacional/noticia-diaz-belarra-celebran-acuerdo-derogar-ley-mordaza-compromiso-ineludible-gobierno-coalicion-20211104183242.html

[15] https://www.naiz.eus/es/hemeroteca/gara/editions/2022-02-14/hemeroteca_articles/el-congreso-retoma-la-reforma-que-no-derogacion-de-la-ley-mordaza?slug=el-congreso-retoma-la-reforma-que-no-derogacion-de-la-ley-mordaza

[16] https://www.publico.es/politica/negociaciones-ley-mordaza-chocan-resistencias-psoe-limitar-arbitrariedad-policial.html

[17] https://www.huffingtonpost.es/entry/yolanda-diaz-dice-que-tecnicamente-no-se-puede-derogar-la-reforma-laboral_es_61831682e4b06de3eb700961

[18] https://www.eldiario.es/economia/yolanda-diaz-derogar-reforma-laboral-pesar-resistencias_1_8424090.html

[19] https://www.diagonalperiodico.net/global/27248-la-dignidad-del-pueblo-griego-arrasa-urnas.html

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Estrategia eta erremintak

Argia aldizkariaren 2.787 zenbakian argitaratua, 2022ko uztailaren 17an

(Goiburuko irudia: Bakunin, La política de la Internacional. L’ Egalité. N°32, 28/08/1869)

Metalgintza sektoreko langileen greba. Bilboko Metroa. Gipuzkoako erresidentziak. Hiru adibideak azken hilabetean martxan jarri diren greba nabarienak dira, agerian utziz langileria bere lan baldintzak hobetzeko prest dagoela. Horien aurrean, patronalak eta administrazio publikoak, langileen bortizkeria eta zorrozkeria salatzen dutenek, klase gatazka isilarazi nahi dute.

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Ez zaitzatela ekonomiarekin engainatu

Argia astekarian argitaratua, 2022ko maiatzaren 1ean.

Bizitzaren gauzak direla-eta, Ekonomia Politikoa ikasgaia lantzen ari naiz berriro. Ikasgai hori oso interesgarria izan daiteke, sistema ekonomikoak aztertzen dituen ekonomiaren adarra baita. Dena den, nire eskuetara heldu den materialean, azterketa makroekonomikoan “oreka” kontzeptua da nagusi, estatuaren papera keynestarra edo neoliberala da, eta sozialismoa Sobietar Batasuneko sistema ekonomikoa da, hots, planifikazio zentralizatu autoritarioa. Ikasgaia ortodoxia ekonomikoan oinarrituta dago, nahiz eta XXI. mendean argi geratu diren ikuspuntu horien gabeziak eta akatsak. Hori jakinda ere, akademian irakasten jarraitzen da, nire harridurarako.

Prestakuntza intelektualaren oinarriak funtsezkoak dira; feminismoak agerian utzi digunez, erabiltzen ditugun betaurrekoen arabera, munduaren ikuspegi bat ala beste izango dugu. Mundu hori eraldatzeko, betaurreko horiek baldintza batzuk jarriko dizkigute. Ekonomia Politikoaren alorrean, jasotako ikasketak zeintzuk diren identifikatzea garrantzitsua da. Zein pentsamolde edo ideologia daude atzean? Ideien pluraltasuna nagusi da, ikuspegi kritikoa sustatuz, ala era aseptiko eta zientifizista batean errealitate bakarra (edo bakar batzuk) landu dira?

“Ekonomia Politikoaren alorrean, jasotako ikasketak zeintzuk diren identifikatzea garrantzitsua da. Zein pentsamolde edo ideologia daude atzean?”

Adibidez, lan arloan, merkatu horren orekan eragina dute gutxieneko soldatak eta sindikatuek. Oreka helburutzat hartuta, teoria neoklasikoa atzean izanik, bi elementu horien eragina negatiboa izango da, prezioaren orekatik eta kantitatearen orekatik aldenduz. Horren ondorioz, soldata altuago eta lan baldintza hobe batzuk negatiboak izango al dira, orduan? Norentzat? Gainera, frogatuta geratu da ezin daitekeela baieztatu gutxieneko soldataren hazkundeak enplegu mailan eragin negatiboa duenik.
Bestetik, merkatu marjinalistak ditugu, honen adibide esanguratsuena Europako merkatu elektrikoa izanik. Merkatu lehiakor bat marjinalista da: unitate guztiak merkatuan sartzen den azken unitateak ezartzen duen prezioan trukatzen dira. Ekonomia fakultateetan irakasten da, era akritiko batean, zeozer naturala izango balitz bezala. Elektrizitatearen prezioaren azken norabidea ikusita, baita honen atzean dauden interesak ezagututa ere, neutraltasunez jantzitako tresnaren alde ilunak pairatzen ari gara. Merkatu marjinalista lehiakorra baita, aditu (neoklasikoen) arabera.

Sozialismoarekin antzekoa gertatzen da. Ekonomia fakultate gehienetan, estatuak planifikazio zentrala aplikatzen duenean sozialismoa dela irakasten da. Merkatu “askearekin” kontrajartzen da, bi horien arteko erdibidea ekonomia mistoa izanik. Sinplifikazio horrek “sozialismoa edo askatasuna” lelo politikoa eta antzeko ergelkeriak hedatzen laguntzen du. Azken finean, logikoa dirudienak atzean karga ideologiko oso handia du.

Hori da ohiko ekonomista askoren azalpenen atzean dagoen logika. Errealitate ekonomikoaren konplexutasunak albo batera uztea, edo hitz teknikoekin aukera zehatz batzuk hautatzea, aukera ideologikoak direnak. Gaur egun, oraindik ere ekonomia irakasten denean, indarrean mantentzen da logika hori.

Ikuspegi integratzaileak behar ditugu, diziplina anitzekoak, konpartimentu independente eta isolatuak atzean uzten dituztenak. Ikuspegi murriztaileetan  txapelduna den ohiko zientzia ekonomikoa gainditu behar dugu. Joan Robinsonek aipatzen zuen moduan, ekonomia ikastearen helburua ez da galdera ekonomikoei aurrez egindako erantzunak eskuratzea, ekonomialariek engainatu ez gaitzaten ikastea baizik.

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Poniéndose de cara o de perfil frente a la exclusión social

Texto escrito a petición de Sare Antifaxista sobre la Iniciativa Legislativa Popular para una Renta Básica Incondicional que el Parlamento Vasco ha rechazado.

Pese haber logrado el apoyo de más de 22.000 personas en la CAPV, la Renta Básica Incondicional no ha sido aprobada por el Parlamento Vasco. En un primer momento, me había imaginado que la razón principal era que la cámara legislativa vasca estaba al tanto del debate entre la Renta Básica y el Trabajo Garantizado, y antes de decantarse finalmente por una de las dos medidas, querían tener los pros y contras claros de cada propuesta. Ironías aparte, ojalá el debate hubiera sido ese; la realidad es mucho más miserable de lo que una cree.

Los argumentos utilizados para oponerse a la medida no es que hayan sido muy variados. Consideran el modelo actual “de éxito”. Esto me hace dudar de los datos que están manejando desde el Ejecutivo, o de los criterios que utilizan. El otro argumento es que ya existen herramientas que suplen el riesgo de pobreza (RGI, Ayudas de Emergencia Social, Ingreso Mínimo Vital…), y que lo que hay que hacer es mejorarlas. ¿Esto es así?

Es un hecho que el formato actual de ayudas sociales no tiene como objetivo sacar de la pobreza o de la exclusión social a las personas beneficiarias, pese a que así lo defina el decreto de turno. La RGI es una herramienta de control social, en la que toda perceptora es defraudadora en potencia, y es bajo ese prisma bajo el que se organizan todas las medidas. Ya lo analizó David Graeber en La utopía de las normas, bajo la frialdad de este tipo de entramados burocráticos hay un sesgo de dominación que unas clases ejercen sobre otras.

También podríamos hablar de la capacidad de las medidas actuales (o en reforma) para sacar a sus beneficiarias de la pobreza o de la exclusión social. El modelo vigente no deja de convertirse en ruedas para hamsters, repletas de trabas y requiebros legales que llevan a una esquizofrenia burocrática sin sentido, con unas comunicaciones y resoluciones escritas para juristas, dificultando poder comunicarse con la Administración. Sin olvidar que las personas que solicitan estas ayudas, o que las perciben, se ven obligadas a esperar: esperar por ser atendidas, esperar para recibir el visto bueno, esperar para recibir una denegación. La espera también es cuestión de clase, y no deja de ser una acción represiva por parte del estado.

No deja de ser algo a recordar que Milton Friedman, liberal defensor del libre mercado, economista de cabecera de Margaret Thatcher, Reagan y asesor de Pinochet, propusiera un impuesto negativo sobre la renta. Este impuesto consiste en un subsidio o renta garantizada para todos las ciudadanas sin ingresos, o con ingresos por debajo de algún nivel mínimo, que irá desapareciendo si la persona que lo percibe comienza a aumentarlos. El paralelismo con las medidas actuales en vigor es evidente.

¿Acaso la mayoría parlamentaria se atrevería a dejar estas herramientas de disciplinamiento social de las clases populares a cambio de otras que las ayudara a mantener un nivel de vida digno? Ni renta básica incondicional ni trabajo garantizado, porque ambas medidas pueden funcionar y conseguir sus objetivos, que es lo que no quieren: que deje de haber pobreza. Porque, con menor extorsión económica, ¿quién iba a trabajar en un curro de mierda por cuatro duros? Esta es la conclusión que extraigo de la votación de la ILP sobre la Renta Básica Incondicional.

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Europar Batasunaren lan erreforma

Argian argitaratua, 2022ko urtarrilaren 30an

Nafarroan eta Euskal Autonomia Erkidegoan, behin behineko langileak %20tik gora dira enpresa gehienetan. Heren batean, lanpostu finkorik ez duen langileen ehuneko horrek plantilla osoaren %40 gainditzen du. Kontratazio mota nagusia produkzioaren gorabeherengatiko behin-behineko kontratua da, eta obra eta zerbitzu kontratuak jarraitzen dio. Nafarroaren kasuan, 2021. urtean sinatutako kontratuetatik, behin betikoak %6,85 izan ziren; kontratuen erdia produkzioaren gorabeherengatiko behin-behineko kontratu motakoa izan zen, eta kontratuen %22, obra eta zerbitzukoa.

Datuek agerian uzten dute Euskal Herri penintsularreko lan merkatuan dualtasun nabaria dagoela, baita sistemikoa dela ere. Postfordismoaren garai honetan, azpikontratazioa eta lan baldintzen prekarizazioa da kapitalaren lanarekiko estrategia, azken 50 urteetan sakonduz joan dena. Lan-malgutasuna ziurtatzeko, beharrezkoa da lan-eskubideak ukatzea, eta eskubide horien erabilera murriztea, enpresen jazarpenaren eta errepresioaren ondorioz. Horrela azal daiteke aldi baterako kontratazioaren iruzurrezko erabilera masiboa. Ez da anomalia, normaltasuna baizik.

Hara non Madriletik lan erreforma berria eskaintzen diguten, langileontzako aurrerapauso handia dela esanez, dualtasun horrekin bukatzeko bidea hartzen ari dela azpimarratuz. Lan-merkatuaren dualtasuna eten nahi bada, ziurrenik lan-harreman osoan eragin beharko da, ez bakarrik kontratazio atalean. Erreforman, sartze-malgutasuna landu da –hots, kontratu motak–, baina ez da landu irteera-malgutasuna –kaleratzeak eta lan kontratuen amaierak–, langilearen posizioa indartzen duten neurriak. Kaleratzea librea da gaur egun; enpresak, ordainduz, legezkontrakotasuna egin dezake.

“Gobernuaren, patronalen eta sindikatuen arteko akordioak ez du 2010eko eta 2012ko Lan Erreformen elementu nagusien aurka egin”

Gobernuaren, patronalen eta sindikatuen arteko akordioak ez du 2010eko eta 2012ko Lan Erreformen elementu nagusien aurka egin; hau da, enpresen barne- eta kanpo-malgutasunaren hedapenaren aurka. Barne-malgutasunak lan baldintzen hainbat atal aldatzea enpresaren esku uzten du: ordutegia, lantokia, lan txandak… Kanpo-malgutasuna kaleratze librean oinarritzen da, zeina erraztu egin den, geroz eta merkeago jarriz. Arrazoi ekonomiko, produktibo, tekniko eta antolaketa alorrekoetan oinarritutako neurrien malgutasuna aipagarria da, kaleratze merkeak eta enpresaren barne neurriak hartzea errazten duena.

Atzean Europako Batasuna dago, Europako funtsak jasotzeko baldintzetako bat lan erreforma hau izanik. Horretarako, iruzurgile-joko hau planteatu da, lotsa eragiten duen behin-behineko kontratazioa estatistiketan murrizteko, beste kontratu mota prekario batzuk sustatuz. Sistemikoa den arazoa ez da Langileen Estatutuko artikulu bat aldatuz gaindituko. Bestetik, 1978ko Erregimenak bultzatutako eta lagundutako eredu sindikalaren birlegitimatzea dago, hainbat alternatiba sindikal kanpoan utzi nahi duena.

Hamarkada hau ekonomikoki ezegonkorra izango da. Aldaketa teknologikoak azkar barneratu nahi izango dira eta enpresa egituretan eraldaketak izango dira. Lurralde bakoitzak Europako eta munduko ekonomian gaur egun jokatzen duen papera kolokan dago, etorkizuneko ekonomia espezializazioren inguruan ziurgabetasuna hedatuz. Horren aurrean, botere ekonomikoek lan gatazkak kontrolpean nahi dituzte, sistemarekin konpromisoa duen sindikalismo bat behar dute. Asmo horri jarraitu diezaioke Europatik bideratu eta Madriletik aplikatu nahi den azken lan erreformak.

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El debate de la inflación

Traducción del artículo The inflation debate del blog de Michael Roberts, publicado el 18/4/2022 para el ICEA

El debate sobre la inflación entre la corriente principal de economistas continúa. ¿La aceleración y la alta tasa de inflación de las materias primas han llegado para quedarse durante algún tiempo o son “transitorias” y pronto remitirán? ¿Es necesario que los bancos centrales actúen con rapidez y firmeza para “endurecer” la política monetaria (es decir, recortar la inyección de crédito a los bancos mediante la compra de bonos del Estado (QE) y empezar a subir fuertemente los tipos de interés oficiales)? ¿O este endurecimiento es exagerado y provocará una caída?

He abordado estas cuestiones en varias entradas anteriores con cierto detalle. Pero merece la pena repasar de nuevo algunos de los argumentos y la evidencia, porque una elevada y creciente inflación perjudica gravemente los ingresos y la prosperidad de la mayoría de los hogares de las economías capitalistas avanzadas, e incluso es una cuestión de vida o muerte para cientos de millones de personas en el llamado Sur Global de los países pobres. Quedarse sin trabajo es devastador para quienes lo pierden y para sus familias. Pero el desempleo suele afectar sólo a una minoría de trabajadores en un momento dado. La inflación, en cambio, afecta a la mayoría, sobre todo a los que tienen bajos ingresos, donde los productos básicos como la energía, los alimentos, el transporte y la vivienda importan aún más.

En un libro reciente, Rupert Russell señalaba que el precio de los alimentos ha sido a menudo históricamente decisivo. En la actualidad, el índice mundial de precios de los alimentos se encuentra en el nivel más alto jamás registrado. Golpea a los pueblos que viven en Oriente Medio y el Norte de África, una región que importa más trigo que ninguna otra, siendo Egipto el mayor importador del mundo. El precio de estas importaciones lo fijan las bolsas internacionales de productos básicos de Chicago, Atlanta y Londres. Incluso con las subvenciones del gobierno, los habitantes de Egipto, Túnez, Siria, Argelia y Marruecos gastan entre el 35% y el 55% de sus ingresos en alimentos. Viven al límite: las pequeñas subidas de precios traen consigo la pobreza y el hambre. Russell nos recuerda que el grano fue clave en casi todas las etapas de la Primera Guerra Mundial. Temiendo la amenaza a sus exportaciones de grano, la Rusia imperial ayudó a provocar ese conflicto mundial. A medida que el conflicto se prolongaba, Alemania también sufría la escasez de pan barato y buscaba apoderarse de la abundante cosecha rusa. “Paz, tierra y pan” fue el lema bolchevique, y el éxito tuvo mucho que ver con el pan y con el control de las nuevas vías del grano dentro de Rusia. Ahora, la invasión rusa de Ucrania pone en peligro la cosecha de estos dos principales exportadores de grano.

De hecho, cuando se consideran los precios de los alimentos, uno de los principales responsables, junto con los precios de la energía, a la actual espiral inflacionista, se ponen de manifiesto las insuficiencias de las explicaciones de la corriente mayoritaria sobre la inflación y sus remedios políticos. La inflación actual no es el producto de una “demanda excesiva” (keynesiana) o de “inyecciones monetarias excesivas” (monetarista). Es el resultado de un “choque de oferta”, una escasez de producción y una ruptura de la cadena de suministro, inducida por la pandemia de COVID y luego por el conflicto entre Rusia y Ucrania. La recuperación tras la caída del COVID en las principales economías ha sido vacilante: todos los principales organismos internacionales y consultorías de investigación analítica han rebajado sus previsiones de crecimiento económico y producción industrial para 2022. Al mismo tiempo, estas agencias y los bancos centrales han revisado al alza sus previsiones sobre la inflación y el tiempo que se mantendrá alta.

Los bancos centrales tienen poco control sobre la “economía real” en las economías capitalistas y eso incluye cualquier inflación de precios en bienes o servicios.  Durante los 30 años de desinflación generalizada de los precios (en los que las subidas de precios se ralentizan o incluso se desinflan), los bancos centrales se esforzaron por cumplir su habitual objetivo de inflación del 2% anual con sus habituales armas de tipos de interés e inyecciones monetarias. Y la historia será la misma al intentar esta vez reducir las tasas de inflación. Como ya he argumentado antes, todos los bancos centrales fueron sorprendidos mientras las tasas de inflación se disparaban. ¿Y por qué fue así? En general, porque el modo de producción capitalista no se mueve de manera constante, armoniosa y planificada, sino de manera espasmódica, desigual y anárquica, de auges y caídas. Pero además, interpretaron mal la naturaleza de la espiral inflacionaria, apoyándose como lo hicieron en las teorías incorrectas de la inflación.

Yo argumentaría que este “shock” de la oferta es en realidad una continuación de la desaceleración de la producción industrial, el comercio internacional, la inversión empresarial y el crecimiento del PIB real que ya se había producido en 2019 antes de que estallara la pandemia. Eso estaba ocurriendo porque la rentabilidad de la inversión capitalista en las principales economías había caído a niveles casi históricos, y como saben los lectores de este blog, es la rentabilidad la que en última instancia impulsa la inversión y el crecimiento en las economías capitalistas.  Si el aumento de la inflación se debe a la debilidad de la oferta y no a una demanda excesivamente fuerte, la política monetaria no funcionará.

Los monetaristas de línea dura exigen fuertes subidas de los tipos de interés para frenar la demanda, mientras que los keynesianos se preocupan por la inflación impulsada por los salarios, ya que el aumento de éstos “obliga” a las empresas a subir los precios. Pero las tasas de inflación no aumentaron cuando los bancos centrales inyectaron trillones en el sistema bancario para evitar un colapso durante la crisis financiera mundial de 2008-9 o durante la pandemia de COVID. Todo ese crédito monetario procedente de la “flexibilización cuantitativa” acabó siendo una financiación a coste casi nulo para la especulación financiera e inmobiliaria. La “inflación” tuvo lugar en los mercados de valores y de la vivienda, no en las tiendas. Lo que esto significa es que el “pivote” de la Reserva Federal de EE.UU. hacia la subida de los tipos de interés y la reversión de la QE no controlará las tasas de inflación.

La otra teoría dominante es la de los keynesianos.  Sostienen que la inflación surge del “pleno empleo” que hace subir los salarios y de la “demanda excesiva” cuando los gobiernos gastan “demasiado” para tratar de reactivar la economía. Si hay pleno empleo, la oferta no puede aumentar y los trabajadores pueden hacer subir los salarios, obligando a las empresas a subir los precios en una espiral de precios y salarios. Por lo tanto, existe una compensación entre el nivel de desempleo y los precios. Esta compensación puede caracterizarse en una curva gráfica, que lleva el nombre de AW Phillips.

Pero la evidencia de la historia va en contra de la curva de Phillips como explicación del nivel de inflación. En los años 70, la inflación de los precios alcanzó los máximos de la posguerra, pero el crecimiento económico se ralentizó y el desempleo aumentó. La mayoría de las grandes economías experimentaron una “estanflación”. Y desde el final de la Gran Recesión, las tasas de desempleo en las principales economías han caído a los mínimos de la posguerra, pero la inflación también se ha ralentizado a mínimos.

El keynesiano Larry Summers adopta el enfoque de la “demanda excesiva”. Su visión de la inflación es que el gasto público está impulsando la subida de los precios al dar a los estadounidenses demasiado poder adquisitivo. Así que la culpa es del gobierno de Biden; la respuesta es reimponer la “austeridad”, es decir, recortar el gasto público y aumentar los impuestos. De nuevo, se podría preguntar a Summers por qué no hubo una alta inflación cuando los gobiernos gastaron enormes cantidades para evitar un colapso bancario en la Gran Recesión, pero sólo ahora.

Siguiendo la teoría keynesiana de la inflación impulsada por los costes, inevitablemente llega el llamamiento político a la “contención salarial” y a un desempleo aún mayor. Por ejemplo, el gurú keynesiano Paul Krugman aboga ahora por aumentar el desempleo para controlar la inflación en su columna del New York Times. Hasta aquí la afirmación de que el capitalismo puede mantener el “pleno empleo” con una juiciosa macrogestión de la economía, al estilo keynesiano.  Parece que, después de todo, la economía capitalista está atrapada entre el Escila del desempleo y el Caribdis de la inflación.

En cuanto a la contención salarial, tanto los keynesianos como los banqueros centrales se han apresurado a lanzar tales llamamientos. El columnista keynesiano del FT pide que la política monetaria sea “lo suficientemente restrictiva para … crear/preservar cierta holgura en el mercado laboral”. En otras palabras, la tarea debe ser crear desempleo para reducir el poder de negociación de los trabajadores. El gobernador del Banco de Inglaterra, Bailey, hizo el mismo llamamiento para, según él, detener la inflación desbocada. Pero no hay pruebas de que las subidas salariales conduzcan a una mayor inflación. Volvemos al huevo y la gallina. El aumento de la inflación (la gallina) obliga a los trabajadores a buscar salarios más altos (el huevo). De hecho, en los últimos 20 años, hasta el año del COVID, los salarios semanales reales de EE.UU. aumentaron sólo un 0,4% de media al año, menos incluso que el crecimiento medio anual del PIB real, de alrededor del 2%+. Es la parte del crecimiento del PIB que se destina a los beneficios la que aumentó (como argumentó Marx ya en 1865).

La inflación en EE.UU. es mucho más alta que los salarios, que sólo crecen entre el 3% y el 4%, lo que significa que los salarios reales están bajando para la mayoría de los estadounidenses. Los activos financieros están subiendo aún más rápido.  Los precios de la vivienda están subiendo aproximadamente un 20% sobre una base anualizada.  Justo antes de la pandemia, en 2019, las corporaciones estadounidenses no financieras obtuvieron alrededor de un billón de dólares al año en beneficios, más o menos. Esta cantidad se había mantenido constante desde 2012. Pero en 2021, estas mismas empresas ganaron alrededor de 1,73 billones de dólares al año. Eso significa que por cada hombre, mujer y niño estadounidense, la América corporativa solía ganar unos 3.081 dólares, pero hoy gana unos 5.207 dólares. Eso es un aumento de 2.126 dólares por persona. Significa que el aumento de los beneficios de las empresas estadounidenses representa el 44% del aumento inflacionario de los costes. Sólo los beneficios de las empresas están contribuyendo a una tasa de inflación del 3% en todos los bienes y servicios en América.

También está la explicación “psicológica” de la inflación.  La inflación se “descontrola” cuando las “expectativas” de subida de precios por parte de los consumidores se afianzan y la inflación se autocumplen.  Pero esta teoría elimina cualquier análisis objetivo de la formación de los precios.  ¿Por qué deberían subir o bajar las “expectativas” en primer lugar? Y como ya he mencionado, las pruebas que apoyan el papel de las “expectativas” son débiles.  Como concluye un artículo de Jeremy Rudd en la Reserva Federal: “Los economistas y los responsables de la política económica creen que las expectativas de los hogares y las empresas sobre la inflación futura son un determinante clave de la inflación real. Una revisión de la literatura teórica y empírica pertinente sugiere que esta creencia se apoya en fundamentos extremadamente débiles, y se argumenta que adherirse a ella de forma acrítica podría conducir fácilmente a graves errores de política.”

Todas estas teorías dominantes niegan que sea el fracaso de la producción capitalista en la oferta suficiente lo que está causando una inflación acelerada y elevada.  Y sin embargo, las pruebas de la historia del “choque de la oferta” siguen siendo convincentes.  Por ejemplo, los precios de los coches usados.  Se dispararon el año pasado y contribuyeron en gran medida al aumento de la inflación en Estados Unidos y el Reino Unido.  Los precios de los coches usados subieron porque la producción y entrega de coches nuevos se vio obstaculizada por el COVID y la pérdida de componentes clave.  La producción y las ventas mundiales de automóviles se desplomaron.  Pero la producción se está recuperando y los precios de los coches usados han vuelto a bajar.  De hecho, los precios de los productos electrónicos para el hogar están bajando.

Una teoría marxista de la inflación examina en primer lugar lo que ocurre con la oferta y, en particular, si hay suficiente creación de valor (explotación del trabajo) para estimular la inversión y la producción. Guglielmo Carchedi y yo hemos estado trabajando en un modelo de inflación marxista, que esperamos publicar pronto. Pero los puntos clave son que la tasa de inflación de los precios depende en primer lugar de la tasa de crecimiento de la creación de valor.  El empleo del trabajo humano crea nuevo valor y la utilización de la tecnología reduce el tiempo de trabajo en la producción de bienes y servicios.  Por tanto, se puede producir más con menos tiempo de trabajo. Por lo tanto, los precios tenderán a bajar con el tiempo, en igualdad de condiciones. La producción capitalista se basa en un aumento de la inversión en activos fijos y materias primas en relación con la inversión en trabajo humano, y esta creciente composición orgánica del capital, como la llamaba Marx, llevará a una caída de la rentabilidad general y a una eventual desaceleración de la propia producción.  Esta contradicción también significa que la deflación de los precios es la tendencia en la producción capitalista, en igualdad de condiciones.

Pero otras cosas no son siempre iguales. Está el papel del dinero en la inflación. Cuando el dinero era una mercancía física (universal) como el oro, el valor de las mercancías dependía en parte del valor de la producción de oro. En las modernas economías “fiduciarias”, en las que el dinero es una unidad de cuenta (sin valor) creada por los gobiernos y los bancos centrales, el dinero se convierte en un factor que contrarresta la tendencia a la caída de los precios en la producción de valor. La combinación de la nueva producción de valor y la creación de oferta monetaria afectará en última instancia a la tasa de inflación de los precios de los productos básicos.

En nuestra investigación inicial, demostramos que cuando el crecimiento del dinero era moderado, pero la creación de valor era fuerte, las tasas de inflación eran altas y crecientes (1963-81); pero cuando la creación de valor se debilitaba, la creación de dinero evitaba la deflación pero no era suficiente para evitar que la inflación de los precios disminuyera (1981-2019).  Esto indica que si las principales economías se desaceleran bruscamente o incluso entran en una depresión a finales de este año, la inflación también acabará cediendo, para ser sustituida por un aumento del desempleo y una caída de los salarios reales.

Hay una alternativa a la restricción monetaria o salarial, estas propuestas políticas de la corriente principal, que actúan en interés de los banqueros y las empresas para preservar la rentabilidad. Se trata de impulsar la inversión y la producción mediante la inversión pública.  Eso resolvería el choque de la oferta.  Pero una inversión pública suficiente para ello requeriría un control significativo de los principales sectores de la economía, en particular la energía y la agricultura; y una acción coordinada a nivel mundial.  Actualmente, esto es una quimera.  En su lugar, los gobiernos “occidentales” pretenden recortar la inversión en los sectores productivos y aumentar el gasto militar para luchar en la guerra contra Rusia (y la siguiente China).

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